Guía práctica

Diseña una elección que se entienda.

Seis comprobaciones para saber si tu experiencia de consentimiento informa, respeta y funciona más allá del banner.

Define la finalidad

Describe qué quieres aprender o activar antes de elegir una herramienta. Si la finalidad no cabe en una frase clara, todavía necesita trabajo.

Reduce lo innecesario

Revisa etiquetas, proveedores y plazos de conservación. Elimina todo dato que no responda directamente a la finalidad acordada.

Explica el intercambio

Cuenta qué recibe la persona, qué datos se usan y quién interviene. Evita verbos vagos como “optimizar” sin un ejemplo reconocible.

Equilibra las opciones

Aceptar y rechazar deben ser igual de fáciles de localizar y ejecutar. No conviertas el cansancio en una estrategia de captación.

Comprueba la técnica

Verifica que las etiquetas no esenciales esperan la elección, que la señal se propaga y que el registro coincide con lo mostrado.

Facilita el cambio

Mantén un acceso visible a las preferencias. Retirar el consentimiento debe ser tan sencillo como otorgarlo, sin pérdida de funciones esenciales.

Criterio de salida

La experiencia está lista cuando una persona puede explicar su elección sin haber leído tus documentos internos.

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